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Unión Sindical Obrera - Mutua MMT Seguros

Aminatu Haidar ya está en casa

Aminatu Haidar ya está en casa

Pasada la media noche del viernes, la activistra saharaui Aminatu Haidar ya ha llegado sin problemas a El Aaiún. Haidar ha arribado a casa en un avión militar que ha partido esta noche desde Lanzarote donde ha estado más de un mes. El caso Haidar termina con final feliz.

La activista saharaui Aminetu Haidar ha llegado poco después de la medianoche al aeropuerto de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, y ha pasado sin ningún problema el control policial de las autoridades marroquíes.

 El avión de Haidar despegó finalmente del aeropuerto de Lanzarote rumbo a El Aaiún tras 32 días de huelga de hambre y después de que hace 15 días se produjera un intento fallido de subirla en una aeronave con destino a su hogar en el Sáhara Occidental.

Haidar salió destino a El Aaiún únicamente con un salvoconducto del Gobierno español y el visto bueno de Marruecos para su entrada al país, aunque el Ejecutivo francés encabezado por Nicolás Sarkozy explicó en un comunicado que Mohamed VI garantizó la entrega de su pasaporte a Haidar a su vuelta.

 Haidar ha vuelto a la capital del Sáhara Occidental acompañada por su hermana, Leila Haidar, y el doctor y director del Hospital de Lanzarote, Domingo de Guzmán.

Cope.es

Tertulia Poética

Tertulia Poética

El día 17 de diciembre, el poeta cubano ERNRIQUE LÓPEZ CLAVEL nos presentará su libro MISERIA.

El doce del doce a las doce: Una gran movilización sindical

El doce del doce a las doce: Una gran movilización sindical

La manifestación ha sido una fiesta. Desde todos los rincones de España, hombres y mujeres han recorrido Madrid desde primeras horas de la mañana para manifestarse contra la utilización de la crisis como excusa para la degradación de los derechos de los trabajadores y de las garantías del empleo.

Él objetivo de la marcha se ha cumplido. La manifestación ha salido muy bien. Algun periódico no sospechoso de complicidad con los convocantes, como La Vanguardia, relacionaba esta movilización con las que se habían realizado en otras ocasiones, siempre con ocasión de la huelga general. Dice así el encabezado de la noticia:


Varios miles de personas salieron a la calle en Madrid en defensa de una salida justa de la crisis económica. Una manifestación que superó la realizada en 2002 contra del "decretazo" del Gobierno Aznar para cambiar la reforma laboral, aunque no llegó a la del 14-D de 1988, que seguirá siendo la mayor movilización de la democracia.

Esta es una diferencia importante, porque las movilizaciones masivas en la calle organizadas por los sindicatos han tenido como antagonizta al Gobierno, mientras que en este caso es el empresariado español el centro de la reivindicación del conflicto. Eso explica posiblemente la virulencia de algunos medios de comunicación contra las organizaciones sindicales y sus afiliados, a los que, siguiendo la práctica de la presidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, se les moteja de "liberados" que viven cómoda y parasitariamente del dinero público. Si se leen los comentarios que en los diarios digitales o en la versión digital de los periódicos están dejando la mayoría de las personas que los escriben, se comprobarán exabruptos e insultos hacia los sindicalistas considerados "no trabajadores", "parásitos", funcionarios del gobierno como el antiguo sindicato vertical, y, en fin, afirmaciones rotundas negando la capacidad del sindicalismo español para representar a los trabajadores de este país. Uno de los elementos centrales de la crítica a esa institución nociva que para estas personas es el sindicato, lo constituye el objetivo de la manifestación, que busca presionar a los empresarios. En casi todos estos comentarios, el empresario se encuentra asociado no sólo a una visión extremadamente positiva de su relevancia social, sino incluso a una cierta omnipotencia, puesto que de él se resalta que es el Creador terreno en este mundo: creador de riqueza y creador de empleo. Por eso alzar la voz contra él es "morder la mano" de quien nos da el pan. En esos términos se expresan la inmensa mayoría de los que comentan las noticias de la "contundente" movilización de hoy.

Lo que quiere decir que hay una mirada exasperada contra la recuperación del conflicto como forma de expresar lo que Cándido Méndez llama un "sacrificio equitativo en épocas de crisis", y que Ignacio Fernández Toxo centra en negociar alternativas que no lleven aparejada la reducción o eliminación de derechos laborales.


Añadía Toxo: "No nos resignamos a que reforma laboral sea sinónimo de precarización de las condiciones de trabajo. No nos resignamos a que la recuperación de la productividad sea sinónimo de reducción de la protección social". Toxo acabó su discurso con una advertencia clara al Gobierno. "No nos gustan las amenazas, actuaremos con responsabilidad pero no vamos a admitir una retórica de izquierdas en una política de derechas… en ese caso canalizaremos esta movilización en otro sentido", lo que la prensa ha interpretado como una clara referencia a una huelga general.

La tensión de la movilización se tiene que aprovechar como un punto de partida en la consecución de una renovación de los convenios colectivos y del impulso de un proceso de negociación sobre el marco isntitucional de las relaciones laborales que no responda a objetivos desreguladores ideológicamente escorados hacia el neoliberalismo, como sorprendentemente todavía se mantienen. El camino no es fácil, pero es necesario emprenderlo. Hoy se ha dado el primer paso.

Antonio Baylos

Mutua Madrileña (la otra) enseña a su plantilla las ventajas de la conciliación

Mutua Madrileña (la otra) enseña a su plantilla las ventajas de la conciliación

Mutua Madrileña cuenta desde hace ya dos años con un plan de igualdad.

Mutua Madrileña acaba de poner en marcha una campaña de comunicación interna que tiene el objetivo principal de que las empleadas conozcan y aprovechen todas las oportunidades y medidas de conciliación y formación que les ofrece la empresa, de progresar en sus carreras profesionales sin renunciar a la vida familiar, y también de que los hombres asuman que ellos también tienen una responsabilidad (maridos y jefes) en apoyar y facilitar la conciliación de ellas y sus progreso profesional.

La campaña se ha realizado con la colaboración de empleados reales de la compañía. Hay varios ejemplos. Uno de ellos relata el caso de una empleada que comenzó a desarrollar su trabajo como auxiliar administrativa hace 20 años y ahora es jefa de producción. También hay casos masculinos, como el de un empleado, responsable de un área dominada por mujeres y que es reconocido por ellas como un buen gestor de personas con criterios de flexibilidad y que prima la conciliación. La campaña está compuesta por una serie de cartelería que ha sido distribuida por toda la compañía, las delegaciones y el microsite que se ha elaborado especialmente para la intranet o portal del empleado, que es según señalan fuentes de Mutua Madrileña, el principal canal de comunicación interna. Junto con el envío de noticias e información al respecto a través del correo electrónico a los empleados los anteriores son los principales ejes de esta campaña ya en marcha, que forma parte del marco de la política de conciliación a la que la mutua dice prestar una especial atención.

Una política con dos años

Mutua Madrileña cuenta desde hace ya dos años con un plan de igualdad que contempla políticas e iniciativas en los ámbitos de la selección de personal, la formación, el tratamiento de las promociones, la política retributiva, la conciliación, la comunicación y la prevención de actitudes sexistas.

Entre los distintos mensajes lanzados a través de la campaña interna que tiene por objetivo involucrar a todos los empleados en las ventajas de la igualdad y la conciliación, se recuerda a los empleados la importancia de la planificación del tiempo y las ventajas de la formación.

A. Corella
Cinco Dias

La conciliación cuestión de Estado

La conciliación cuestión de Estado

La conciliación laboral y familiar ha dejado de ser un asunto que afecta directamente a la mujer para convertirse en una cuestión de Estado.

Si los poderes públicos y la sociedad civil no se ponen a trabajar "desde ya" para eliminar las trabas que impiden a una mujer (y a su pareja) compatibilizar el papel de madre y trabajadora, sin que una faceta corte las alas de la otra, el actual sistema en el que se sustenta el estado de bienestar se resquebrajará. Con la tasa registrada en la última década, no se garantiza ni de lejos el reemplazo poblacional, o lo que es lo mismo, la población activa de los próximos años no podrá sostener económicamente ni a sus mayores (que será el grupo más numeroso) ni a sus descendientes. El retraso de la edad de jubilación, que es la fórmula que desde algunos sectores barajan para garantizar a corto plazo la sostenibilidad del sistema, será claramente insuficiente.

Estas son algunas de las conclusiones que se extraen de la investigación Fecundidad y trayectoria laboral de las mujeres en España, realizado por equipos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de la Universidad Complutense de Madrid yde la Universidad de Sapienza de Roma. El trabajo se basa en una encuesta a 9.737 mujeres de entre 17 y 75 años realizada en el 2006 y en cuyos resultados se ha trabajado durante más de dos años.

El informe, presentado ayer por la demógrafa del CSIC Margarita Delgado revela que el 76,4% de las mujeres con edades inferiores a los 35 años considera la maternidad como un obstáculo para su vida profesional, porcentaje que se sitúa en casi el 70% entre las que tienen entre 35 y 49 años. ¿Por qué? Porque en el momento de tener un hijo se han visto obligadas a dejar de lado sus aspiraciones profesionales, pese a contar con la preparación adecuada, ya que han tenido que reducir el tiempo de trabajo, limitarlo o interrumpirlo.

"Los problemas que tienen las mujeres para desempeñar su trabajo y ser madres tienen que ver más con las dificultades para conciliar (largos horarios, bajos salarios, alto coste de los cuidados de los menores, escasez de plazas de guarderías y poca implicación de la pareja) que por cuestiones de discriminación en el trabajo a consecuencias de la maternidad", señala Delgado, quien indica que en esas franjas de edades entre el 8 y el 10% de las mujeres aseguran que han sido víctimas de discriminación. Estos problemas han hecho que la mujer española dude a la hora de tener un segundo vástago (el número de hijos por mujer en edad fértil se situó en el 2008 en 1,45). Hay que dejar claro, según la investigadora del CSIC, que la mujer española no rechaza "en absoluto" la maternidad, algo que comparte con las generaciones anteriores, lo que sí se replantea es el número de hijos que quiere tener.

Y es que el panorama femenino es completamente distinto al vivido por las mayores de 50 años: el acceso al trabajo se ha universalizado (apenas un 11% de las mujeres de hoy no ha trabajado nunca) y la educación tiene en estos momentos nombre de mujer. Si las féminas nacidas a partir de 1936 apenas sí alcanzaban a tener estudios básicos (63%) y casi el 30% no tenía ni siquiera estudios, casi un 25% de las mujeres nacidas entre 1966 y 1970 ya tenía estudios superiores y el 30% estudios medios. En las nacidas entre 1976 y 1980, el porcentaje con estudios superiores ya supera a las que tienen estudios medios y elementales.

Precisamente ayer, el Informe Económico del presidente del Gobierno señalaba que el 67% de los dos millones de personas con estudios superiores que tendrán edad de trabajar en la próxima década serán mujeres, por lo que reclama un cambio en el patrón laboral para mejorar la participación femenina en el mismo.

Noes tanto una cuestión de justicia social, sino económica: el aumento de la participación laboral de las mujeres también permitiría aliviar los efectos del proceso de envejecimiento, "cuyos síntomas comenzarán a notarse en la próxima década", señala el citado informe.

Pero el presidente no hace mención al problema de la natalidad, que es lo que equilibraría el proceso de envejecimiento de la población. El hecho de un mayor acceso a la educación y, por tanto, al mundo laboral - "circunstancias evidentemente muy positivas no sólo para la mujer sino para la sociedad en general", indica Delgado-suponen un retraso en la edad de la maternidad, que ya se acerca a los 31 años en el caso del primer hijo y que se aproxima a los 36 en el del segundo, si es que lo hay.

Ante este panorama, tres soluciones son las que aporta la investigadora del CSIC. Por un lado, una mayor implicación de los poderes políticos, que conlleve una aportación "más generosa" en las políticas de familia. Por otro, un cambio de mentalidad en el mundo laboral, tanto por parte de los empresarios (que pagan menos a las mujeres o que ante la duda, contrata a un varón) y entre los trabajadores (los hombres siguen mirando mal a aquellos que, por ejemplo, comparten con su pareja el permiso de maternidad). La tercera solución, "y no por ello menos importante", un cambio de la mentalidad de la familia: "es preciso el reparto equitativo de las cuestiones domésticas", indica la investigadora.

CELESTE LÓPEZ

Conciliar en el centro de día

Las dificultades para conciliar la vida personal y la laboral entre los trabajadores con responsabilidades familiares tiene que ver no sólo con la atención de los más pequeños sino también a los dependientes. Con jornadas laborales que acaban a las siete o las ocho de la tarde, recoger a los niños del colegio, aunque tengan actividades escolares, o a los mayores que asisten a los centros de día hasta media tarde se convierte en quebradero de cabeza diario. Por ello, la aportación del Ministerio de Igualdad al anteproyecto de la ley de Economía Sostenible, en la que están trabajando, incluirá medidas que promuevan la armonización de los horarios laborales con los servicios de atención a los dependientes y con el funcionamiento de los centros escolares, según fuentes del departamento.

Las mismas fuentes reconocen abiertamente que estas propuestas deben ser consensuadas de manera inevitable tanto por los empresarios como por los sindicatos, un requisito que topa por ahora con el clima de enfrentamiento entre los agentes sociales. En cuanto al diseño del calendario y el horario de los centros educativos, el acuerdo imprescindible ha de darse con las comunidades autónomas, las administraciones competentes en esta materia.

En todo caso, el equipo de Bibiana Aído ha tomado como una de sus prioridades contribuir a la racionalización de los horarios, condición imprescindible - insisten desde el ministerio-para evitar la ausencia de las mujeres en los niveles con mayor responsabilidad de las empresas. Sobre todo, si se tiene en cuenta, por ejemplo, que en la inmensa mayoría de las ocasiones son ellas las que se encargan de asistir a familiares dependientes. "Es muy difícil promocionar en el trabajo si al tiempo debes hacerte cargo de tu padre con Alzheimer, al que a las cinco de la tarde debes de recoger del centro de día".

El actual texto de la ley estrella de Rodríguez Zapatero trata la igualdad entre hombres y mujeres como criterio esencial de evaluación en los planes estratégicos que en un año deben adaptar las empresas públicas. Las prácticas de igualdad de género también deberán favorecerse entre las empresas proveedoras que trabajan con la administración.

ALICIA RODRÍGUEZ DE PAZ

La Vanguardia

¿Hijos o trabajo? Elijo el trabajo

¿Hijos o trabajo? Elijo el trabajo

Las españolas albergan el mismo deseo de tener niños que antes, pero lo retrasan mucho - La fecundidad cae a tasas insostenibles por la necesidad de estabilidad en el empleo

Las españolas quieren rentabilizar el progreso que han obtenido en los últimos 50 años con su acceso a los estudios elementales y su fructífera conquista universitaria. Cuando eso se traduce en la consecución de un puesto de trabajo estable y razonablemente bien pagado abandonarlo es costoso. No lo hacen. ¿Qué pasa entonces con la maternidad?

Las españolas quieren rentabilizar el progreso que han obtenido en los últimos 50 años con su acceso a los estudios elementales y su fructífera conquista universitaria. Cuando eso se traduce en la consecución de un puesto de trabajo estable y razonablemente bien pagado abandonarlo es costoso. No lo hacen. ¿Qué pasa entonces con la maternidad? El deseo de la mujer de tener hijos permanece invariable, las que finalmente no los tienen suponen entre un 8% y un 12%. Pero las que se deciden por la crianza no cuentan en España con las políticas públicas de apoyo a la maternidad de que gozan en países más avanzados (guardería, sueldos, amplios periodos de baja); no encuentran tampoco en su empresa la comprensión suficiente; y los españoles, con los italianos, son los europeos que menos tiempo dedican a las tareas del hogar.

El camino, pues, parece bifurcarse hacia la elección desesperada: trabajo o hijos. La respuesta ha sido hijos, pero muchos menos de los deseados. Y, lo que es peor, una fecundidad tan escasa que es casi intolerable para la pirámide demográfica de un país.

"A pesar del pequeño repunte, España está ahora [en 2007] en 1,38 hijos por mujer, que es algo más que el 1,16 de 1996 pero muy lejos de los 2,78 de 1975, una cota que será casi imposible recuperar. Y tan importante como el volumen de población es la estructura por edades de esa población", recuerda la demógrafa del CSIC Margarita Delgado, que ayer presentó el estudio sobre Fecundidad y Trayectoria Laboral de las Mujeres en España financiado por el Instituto de la Mujer y en el que también han colaborado Laura Barrios, Francisco Zamora, Noelia Cámara, Inés Alberdi y Alessandra de Rose.

Este estudio del CSIC, para el que se ha entrevistado a cerca de 10.000 mujeres, es el primero en España que recoge la experiencia en ese ámbito de las que ahora tienen hasta 75 años. Por tanto, permite observar la evolución en el tiempo de la maternidad y su relación con el empleo.

Y los datos no son halagüeños: ahora hay menos hijos y más dificultades en el trabajo cuando se es madre. El 75% de las madres trabajadoras declara haber tenido algún tipo de incidencia en su empresa, "que son más de conciliación que de discriminación", dice Delgado.

Efectivamente, entre las incidencias se mencionan la reducción o interrupción del trabajo por la maternidad, limitación en el trabajo, interrupción de los estudios y abandono del empleo. Esto último, lo más grave, afortunadamente ha ido disminuyendo, a costa de la fecundidad, claro. Es lo que les ocurrió a las mujeres que ahora tienen entre 65 y 74 años, pero sus hijas, entre 35 y 49 años, ya no mencionan tanto esa incidencia. "Para aquellas mujeres abandonar el trabajo no era tan costoso porque generalmente su ocupación no era a tiempo completo y tampoco estaba muy bien pagada", dice Margarita Delgado. Las cosas han cambiado mucho, ahora trabaja entre el 80% y el 90% de las mujeres que tienen entre 35 y 49 años y que han estudiado en la Universidad. Eso supone mejores empleos. Pero antes ha habido que encontrarlos y consolidarlos, mientras el reloj biológico seguía corriendo.

Carmen Serrano ha tenido su primera hija con 39 años. Hizo periodismo pero ya entonces compaginaba sus estudios con un trabajo, así que acabó la carrera un poco más tarde de lo normal, con 27 años. Hasta los 35 no encontró un empleo estable. Eso no fue obstáculo para iniciar la convivencia con su pareja, pero sí lo era para tener hijos. "Cuando por fin encuentras una buena ocupación no puedes firmar el contrato y decirles 'adiós, me voy de baja por maternidad', así que esperé un par de años más, también quería vivir", dice. A los 38 tuvo un aborto y a los 39, sin complicaciones de ninguna clase, llegó el bebé. "Lo vas dejando y te pones en los 40", bromea.

Pero no es una broma. La maternidad en España es una de las más tardías de Europa y eso no sale gratis: comienzan entonces los problemas de fecundidad y de gestación. Eso son más meses esperando. Tan es así que muchas llegan al primer hijo, pero no al segundo. "Son problemas físicos y psicológicos que hay que tener en cuenta", insiste Margarita Delgado.

"Es cierto que este retraso en la natalidad puede suponer un problema para un país, ya se está viendo con las pensiones, pero no es un problema de la mujer, es de todos y todos hemos de resolverlo. Las mujeres han cambiado sus prioridades, quieren acabar sus estudios y participar en el mercado laboral. La maternidad la dejan para después, es su elección", dice la directora del Instituto de la Mujer, Rosa Peris.

El estudio del CSIC demuestra que entre la convivencia en pareja (sea mediante el matrimonio o como unión de hecho) y la llegada del primer hijo pasa una media de 3,7 años entre las mujeres de 35 a 49 que tienen un trabajo fijo. Algunas arriesgan más aún. Por conseguir la mejor de las estabilidades en el trabajo, las futuras funcionarias se entierran entre legajos de oposiciones y, aunque tienen pareja, pasarán 4,1 años hasta que deciden dar un hijo a esa convivencia.

Aurora no es funcionaria, ni se llama así, pero no quiere dar su nombre verdadero porque va a decir que en su empresa no lo está pasando del todo bien desde que ha sido madre. Es informática, y siempre quiso tener hijos. Con pareja o sin ella. El factor más determinante, como demuestra la encuesta del CSIC, fue también para ella el trabajo. Cuando logró la estabilidad tenía 31 años. Ahora, con 35 amamanta a un bebé que no llega al año. "Tengo jornada reducida, sólo la hora de la lactancia, y eso te convierte en inválida en el trabajo. No cuentan contigo de la misma manera, es una situación incómoda. Y sólo porque te vas a tu hora, en lugar de prolongar el horario. No es sólo la dirección, también los compañeros me preguntan: ¿dónde está el genio que tenías antes? Yo les respondo: ¿No está hecho mi trabajo o qué?".

Aurora apunta otro problema, que conocen muy bien muchas mujeres: "Pasas años para acabar los estudios, buscar estabilidad laboral, pero, además, procurando llegar lo más alto posible en la empresa, porque sabes que cuando tienes hijos, se acabaron los ascensos. Se acabó. Yo busqué llegar un poco arriba porque sé que ya no voy a subir".

Ella no pensaba coger jornada reducida, pero ahora lo está pensando. Total, ya nada va a cambiar. "En realidad lo que me gustaría es que la cogiéramos yo y el padre alternándonos por años, un año yo, otro él, pero no creo que a él le permitan eso en la empresa, le machacarían. Ya le miraban con recelo cuando pidió los 15 días de paternidad", asegura.

Los hombres están experimentando lo que sienten las mujeres cuando se solicitan medidas de conciliación. Incluso peor, porque la sociedad y la empresa aún vinculan en exceso los hijos a la madre. Que el padre reduzca su trabajo para dedicarse a ellos lo ven contranatura. "El mercado laboral no ha variado, y la corresponsabilidad tampoco. La maternidad seguimos resolviéndola solas las mujeres y hay que buscar una solución, hacer cambios en los horarios, todos tenemos que conciliar", afirma Rosa Peris, aunque recuerda que los 15 días de paternidad están funcionando bastante bien.

La existencia de problemas laborales por ser madre ha cambiado con las décadas. Las mujeres que ahora tienen entre 65 y 74 años y que trabajaban cuando tuvieron sus hijos encontraron problemas con el primero. Un 40% así lo declara, pero se incrementaban a medida que tenían más. Cuando llegó el tercero, algo que entonces era común, un 72% recuerda incidencias en el trabajo, un porcentaje menor que las mujeres que ahora encuentran dificultades ya con el primer hijo. Entre las que han tenido tres ahora, el 83% ha sufrido por ello en su trabajo.

"En España, más de un 90% de las mujeres mayores de 50 años ha tenido hijos. Sin embargo, entre las menores de 35, el 60,3% no los había tenido en el momento de la entrevista para esta encuesta. El retraso sistemático de la primera maternidad entre las menores de 50 años se confirma", dice Margarita Delgado.

¿Cuándo es más probable la maternidad? El perfil sería el de una mujer que ha terminado sus estudios, que no serán superiores, que no trabaja cuando inicia la convivencia con su pareja. Suelen ser las que se casan, son católicas practicantes y su cónyuge aporta mayores ingresos. Si, además, es extranjera, aumenta la probabilidad de la maternidad, sobre todo entre las menores de 35 años. Las mujeres mayores de 50 años han participado de un modelo bastante común en todas ellas, donde no había factores determinantes que modificaran la decisión de tener familia. Venía de suyo. Se casaban y tenían hijos, era la prioridad.

Pero el final del cuento ha cambiado. Ya no importa tanto la pareja, ni la religión, ni el matrimonio. Las mujeres siguen queriendo tener hijos, pero su trabajo es lo primero. Y los hijos tendrán que esperar.

CARMEN MORÁN
El Pais

El 75% de las madres que trabajan ha tenido problemas laborales por su maternidad

El 75% de las madres que trabajan ha tenido problemas laborales por su maternidad

El 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas laborales por su maternidad, según revela un estudio sobre fecundidad y trayectoria laboral elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizado a 10.000 mujeres de entre 15 y 75 años.

Esta encuesta, que será presentada mañana en Madrid por la investigadora del CSIC Margarita Delgado y el presidente de la entidad, Rafael Rodrigo, destaca además un cambio de prioridades entre familia y trabajo en las últimas décadas.

Los resultados apuntan que la discriminación en el trabajo ha aumentado y la maternidad limita "más las oportunidades de promoción a las mujeres de las generaciones más jóvenes".

Además, el estudio analiza las diferencias generacionales en el inicio de la convivencia en pareja y el número de hijos, en función de si las mujeres trabajan o no y del tipo de trabajo que desarrollan.

Expansion

6 de diciembre: Feliz día de la Constitución...

6 de diciembre: Feliz día de la Constitución...

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN, SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN:

PREÁMBULO

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad, la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y Pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas, tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los Pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el Pueblo Español ratifica la siguiente Constitución....

Cuando a un país le pierden el respeto...

Cuando a un país le pierden el respeto...

Es lo peor que le puede pasar. A partir de ahí, todo irá cuesta abajo; porque cuesta mucho volver a recuperar el respeto perdido. Justo lo que le pasa a España en el ámbito de sus relaciones exteriores. Por mucho que lo maquillen nuestros gobernantes; por muchas flores que se echen los unos a los otros; por mucho prestigio envuelto en papel cuché con el que nos lleguen las declaraciones de los representantes de exteriores cuando acompañan al Presidente o viajan a países subdesarrollados económica y democráticamente, es un secreto a voces que España ha perdido peso y respeto en el mundo.

Por eso nuestros representantes se afanan en vendernos llamativas (e inútiles, cuando no ridículas) alianzas de civilizaciones. O visitan Cuba y Venezuela para ser recibidos como jefes de estado por dirigentes que no respetan la democracia ni los Derechos Humanos en sus propios países y que encuentran en el nuestro un tonto útil para presentarlos con la cara lavada ante el mundo.

Nos pierden el respeto los grandes, conscientes de nuestra respuesta ronroneante y gatuna en cuanto nos llaman (ejemplo, los EEUU de Obama, que merecieron incluso una visita presidencial con hijas incluidas, poniendo en riesgo la intimidad de las niñas, tan celosamente guardada hasta en ese momento), que saben del efecto inmediato del halago hacia Zapatero. Una silla en una reunión internacional, una foto sonriente en la Casa Blanca… y es suficiente: "¿Qué queréis? ¿Más tropas? ¿Más declaraciones de amistad? ¿Menos beligerancia en defensa de los derechos humanos en determinadas zonas del mundo?…Si, bwana… "

Nos pierden el respeto los demócratas cubanos cuando nuestros representantes gubernamentales vuelven de la isla dispuestos a defender en Europa el régimen castrista, en vez de aprovechar la presidencia para denunciar la falta de respeto a los DDHH en Cuba y presionar al régimen para que se liberen a todos los presos políticos y de conciencia. Llevarse bien con el dictador cubano es más rentable, explican Moratinos y Zapatero…. Pobres demócratas cubanos, mirando siempre a la madre patria.

Nos pierden el respeto nuestros compatriotas saharauis, que observan con horror cómo España ha dejado de defender en NNUU la causa justa y el cumplimiento de todas las resoluciones de la Asamblea a favor del referéndum de autodeterminación del Sáhara. Nos pierden el respeto todas las personas de bien que vieron, entre la perplejidad y el bochorno, cómo Moratinos echaba una bronca ante los medios de comunicación (sería para impresionar a los marroquíes, no se me ocurre otra explicación) a Aminetu Haidar por el mero hecho de que ella se negara a renunciar a sus principios y confirmara su compromiso de mantener su lucha por los derechos y la libertad de todos sus hermanos; y también por la dignidad de todos nosotros.

Nos pierden el respeto todos cuando ven cómo presionamos a Aminetu en vez de presionar a Marruecos, para que sean ellos, los que expulsaron a Aminetu Haidar de su territorio, –en un avión español que se prestó a traer a territorio nacional a una persona que se negaba a volar y que no llevaba pasaporte– quienes modifiquen su actitud y cumplan los requisitos internacionales.

Y también, como no podía ser de otra manera, nos pierde el respeto Marruecos. Cómo no iba a ser así, si el Gobierno de España ha sido cómplice imprescindible para que Aminetu Haidar esté ahora en Lanzarote; si fueron instrucciones gubernamentales las que obligaron al piloto español a levantar vuelo y traer a España, sin carta de entrada ni pasaporte, a una pasajera que se negaba a volar y declaraba estar siendo secuestrada. Cómo nos van a respetar desde el país africano vecino, si nuestro gobierno les ha prometido en los últimos años, por activa y por pasiva, que no defenderá nunca más el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Sólo a España le puede insultar de esta manera un país como Marruecos; porque Marruecos conoce el secreto de nuestro gobierno, su falta, su complicidad en los hechos que precedieron a esta situación. Y por eso, para humillar a quien se deja, da el permiso para volar y aterrizar a un avión español y luego lo desmiente o se lo retira a la vista de todo el mundo, para que quede claro el desprecio hacia nuestras autoridades. Sólo el Gobierno de Zapatero puede vivir este sofoco en silencio; pero Marruecos sabe que el Gobierno de Zapatero no puede hacer nada sino callar o pedir (a buenas horas) ayuda internacional: no puede hacer nada, pues es el único responsable, el cómplice imprescindible, de lo que está ocurriendo.

Es lo que pasa cuando tenemos al frente del Gobierno a un personaje que piensa que el fin (llevarse bien con Marruecos, que es el fuerte) justifica los medios (abandonar la defensa de la causa justa saharaui, que son los débiles). Mientras tanto, una mujer llamada Aminetu Haidar defiende la dignidad de todos nosotros. Sólo queremos decirte, una vez más, que estamos contigo, querida amiga. Nos sabemos tus compatriotas; y nos sentimos corresponsables de lo que está sucediendo. Al fin y al cabo, a este gobierno que nos da tanta vergüenza, que te ha secuestrado y dejado tirada en ese aeropuerto, que te ha instado a que desistas, que te ha vapuleado en público, le hemos elegido nosotros, tus compatriotas. Te pedimos perdón. Y te abrazamos solidariamente; con la solidaridad activa de quienes sabemos que tu causa es la nuestra.

Rosa Díez

O lo ordena un juez o es censura

O lo ordena un juez o es censura

La alarma que ha asaltado a los usuarios y a los profesionales de internet está plenamente justificada. La Ley de Economía Sostenible, que no va a sostener nada según los especialistas y toda la oposición parlamentaria, amenaza con introducir la censura gubernamental por la puerta de atrás.

Bonito negocio. En una secundaria disposición final del proyecto supuestamente dedicado a cambiar el curso de la economía en España, el Gobierno de Zapatero, de la mano de González-Sinde, abre el camino para ejecutar el más inaceptable atentado contra la comunicación: el cierre de un medio por decisión administrativa; o sea, política.

Dejemos establecida, antes de nada, una proposición básica: el creador intelectual decide quién puede y quién no usar su obra, y bajo qué condiciones. El autor decide el uso de su obra, que puede someter a precio, lo cual es lo normal, pues de ello dependen sus ingresos, o puede ceder gratuitamente a unos o a todos. Y le asiste el derecho a la protección legal, lo que quiere decir que quienes se aprovechan ilegítimamente de su obra deben responder por ello.

Pero de todas las posibles técnicas que pueden establecerse para perseguir el abuso fraudulento de la propiedad intelectual, eso que se llama comúnmente pirateo, hay una absolutamente inaceptable: el cierre por la Administración de un medio de comunicación o, concretamente, en el caso que ahora tiene soliviantada con razón a la Red, el cierre de una web. ¿Por qué? Porque nuestra Constitución exige para ello la intervención garantista de un juez. Es lo que establece el artículo 20.5 al disponer que «sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial».

Este precepto supuso un avance considerable, al suprimir el secuestro gubernativo autorizado por la Ley de Prensa de 1966, en consonancia con la libertad de ejercicio de los derechos a la libre expresión, a la libre información, a la creación literaria... consagrados en el mismo artículo. Que ahora proyecte el Gobierno restablecer aquel recurso de la dictadura de Franco permite colegir no sólo sobre la desorientación en la que se halla, sino también sobre su capacidad para maltratar la norma y la práctica democráticas. Hay que proteger el derecho a la propiedad intelectual, sí, pero no a costa de atropellar políticamente otros derechos. O el cierre de un medio que no respeta la propiedad intelectual lo decide un juez (que a lo mejor no ordena esa medida, sino otras) o la injerencia administrativa es una censura, o sea, un remedio peor que la enfermedad. Decepciona que tal plan proceda de un Gobierno obligado por una Constitución democrática, aunque la sorpresa ya es menor desde el impulso dado por su presidente al Estatuto catalán y la presión que incluso él proyecta sobre el Constitucional. En la iniciativa del secuestro político, sólo le salva rectificar y dejar las cosas muy claras, manifiestamente constitucionales.

JUSTINO SINOVA
El Mundo

X Festival de Teatro Alternativo

X Festival de Teatro Alternativo

MMT Seguros colabora en la plantación de 4.000 árboles

MMT Seguros colabora en la plantación de 4.000 árboles

MMT Seguros, en colaboración con el Ayuntamiento de Arganda, ha llevado a cabo la plantación de 4.000 árboles en el citado municipio madrileño, en el marco del compromiso adquirido por la compañía con sus asegurados a través del lanzamiento de la Ecopóliza.

El pasado mes de julio MMT Seguros lanzó al mercado la Ecopóliza, la primera póliza medioambientalmente responsable en España. La compañía adquirió entonces el compromiso de que por cada ecopóliza contratada se plantaría un árbol en nombre del asegurado.

Para esta reforestación se han empleado 4.000 plantones o pequeños árboles en crecimiento, que tanto empleados de MMT Seguros y sus familias como mutualistas, profesionales y vecinos del municipio han empezado a plantar en una jornada en contacto con la naturaleza.

Iseguros.es

Economía sostenible, un insulto a una nación en crisis

Economía sostenible, un insulto a una nación en crisis

Insostenible, así definía el jueves The Economist, la situación de la economía española, no mala, ni muy mala, sino insostenible. Y así las cosas, con un modelo de Estado inviable, con el paro acercándose a los cinco millones, con las cuentas públicas fuera de control, con la mitad del sector financiero incapaz de amortizar su gigantesca deuda y asfixiado por una morosidad inasumible, el gobierno anuncia a bombo y platillo un plan económico que arreglará todos nuestros males y será la envidia del mundo, y nos sale con un refrito de las banalidades, mentiras y chorradas que han ido improvisando en los últimos meses. Una vez leídas las seis páginas que cambiaran la Historia, uno se pregunta qué clase de gobierno puede perpetrar semejante insulto a una nación en crisis.


Nada de reducir el tamaño de un Estado infinanciable; nada de reformas estructurales; nada de reordenar el sector financiero con criterios económicos y no políticos; nada de fijar objetivos de crecimiento y empleo;nada de reformar un sistema de pensiones técnicamente quebrado por mucho que mantenga con transferencias crecientes del Estado un superávit ficticio de la Seguridad Social; nada sobre un nuevo modelo productivo; nada de restablecer la unidad de mercado roto en 17 taifas; nada eliminar 4.000 ayuntamientos inútiles; miles de coches oficiales, viajes de lujo, embajadas ridículas, decenas de miles de asesores y liberados sindicales que viven del cuento… nada de nada.


Una estafa previa

 

Poco antes del refrito, Zapatero anunciaría por segunda vez, la primera fueron los brotes verdes, que la recuperación se está acelerando, una estafa similar al “no hay ninguna burbuja inmobiliaria” o “no hay ninguna crisis”, que puede llevar una vez más a tomar decisiones económicas equivocadas a familias y empresas. O como señala el The Economist, “la aversión al pesimismo” de Zapatero, “su negativa a reconocer los problemas de España”, conduce a la” pérdida total de credibilidad”. Ya he explicado que ocurre con la Contabilidad Nacional, pero ahora también con las cuentas públicas.


Según el Gobierno, el déficit del Estado se redujo en octubre, es decir, la situación mejora. ¿Y cómo ese milagro?, reduciéndolo artificialmente vía falta de homogeneidad del ingreso, p.e. el segundo pago de Sociedades, 6.000 millones de golpe, frente a poco mas de 500 en los dos meses que faltan, y variando el cómputo del gasto, eliminado el último día del mes donde se realizan pagos importantes, así “reducen” los intereses de la deuda a la misma cantidad de 2.008 cuando hoy se deben ¡130.000 millones más!, y muchos otros pagos, a lo que se añade el recorte de todas las partidas  esenciales según la nueva la Ley: inversión productiva, - 17 %; becas, -55%; I+D, -43%, y el gasto de las Fuerzas Armadas, que se recorta un 45 %.


Pero respecto a lo verdaderamente importante, las necesidades de financiación demuestran que la diferencia entre ingresos y gastos del Estado esta fuera de control, 96.000 millones de euros, 10.500 millones más que en septiembre, lo que nos llevará al 13 % del PIB a fin de año, porque diciembre es siempre el peor mes a efectos de déficit, y el 18 % sumando el resto de Administraciones Públicas. 


Un insulto a la nación

 

Si hubiera un líder de la oposición, cuya inoperancia sólo supera su cobardía, como ha demostrado en el tema de un Estatut, que destruye España y nos convierte literalmente en una colonia política y económica de Cataluña, exigiría explicaciones ante tal cúmulo de despropósitos. Hasta el propio Solbes se burla de la ley, afirmando que a él también le preocupaban “las finanzas sostenibles”. Veamos lo más relevante.


Fomento de la competitividad, reduciendo plazos para la creación de PYMES y reduciendo la morosidad. No mencionan que tenemos tres veces más funcionarios de los necesarios, el doble de Ayuntamientos, que el mercado se ha fragmentado en 17 taifas cada una con sus propias reglas, lo que constituye una losa gigantesca para la productividad, que tenemos la energía más cara de Europa y que gracias a esta ley la electricidad va a subir un 50 % adicional, que el precio de los productos agrarios se multiplica por seis por el sistema de distribución más monopolístico de Europa, y que la morosidad de las AAPP es de 30.000 millones, y en lugar de destinar el Plan E a pagar a las PYMES, esta va a reducirse en ¡2.013!. Para no creérselo.


Fortalecer la supervisión financiera. Lo propone un personaje que ha destruido la independencia del regulador, que esta actuando con una arbitrariedad y un oscurantismo  desconocidos en el mundo civilizado. Que permite que los políticos y caciques locales conduzcan a su capricho el proceso de integración del 54 % del sistema financiero con nuestro dinero. Que está expoliando a los ciudadanos para ayudar a tapar agujeros, sin que ello nos confiera derecho de participación alguno. Que está avalando con decenas de miles de millones de nuestro dinero las refinanciaciones de se inmensa deuda, en lugar de avalar el crédito a familias y empresas. Frente a esta realidad, las medidas propuestas, entre ellas conocer los sueldos de los altos ejecutivos,  son un insulto


Promover la innovación y el conocimiento. Lo proclama quien ha hundido el sistema público de enseñanza en todos sus grados a un nivel tercermundista, y conseguido que ni una sola universidad española está entre las 100 mejores del mundo. El desplome es tal, que la enseñanza pública ha dejado de ser el ascensor social que fue antes de la llegada al poder de los socialistas. Igual que la internacionalización de empresas, para lo cual acaba de reducir drásticamente el miserable presupuesto del ICEX, el organismo encargado de ello. Definitivamente Zapatero nos toma por imbéciles.


Un robo puro y duro

 

Y como final de tanto despropósito la guinda del pastel: las subvenciones masivas a las energías renovables, un proceso económicamente insostenible y una fuente inagotable de pelotazos y enriquecimiento ilimitado para unos pocos amigos del poder. Una locura energética que esquilma a las familias, destruye la competitividad de la economía y apenas crea empleo, 32.000 a día de hoy, con un coste de 150.000 euros año por empleo. Las energías renovables costaran en 2009, solo en subvenciones, cerca de 5.000 millones de euros, cifra que llegará a 10.000 millones en 2013 con la nueva ley, lo que elevará el recibo de la luz en un 50%. Una irresponsabilidad oceánica en un país con casi cinco millones de parados, y con un déficit y una deuda pública insostenibles.


El domingo 8 de noviembre la energía eólica, debido al fuerte viento suministraría el 52 % de la potencia necesaria, equivalente al 19 % en un día laborable, lo que puede hacer pensar que es estupendo, nada más lejos de la realidad, cuanto más viento hace mayor es el río de dinero que reciben los amigos del poder, y en consecuencia mucho mas caro el recibo de la luz, así que recen para que no haya viento. Como ese día sobró energía, la exportamos a Francia ¡a menos de la mitad de su coste! Y otra cifra proecologista: un panel fotovoltaico necesita casi tanta energía para producirse como la que generará durante toda su vida, igual que un litro de biodiesel necesita para producirse 0,8 litros de diesel normal, aparte el desastre que supone para la producción de alimentos.


Además, las energías renovables están haciendo operativamente inviable el sistema eléctrico, donde se necesita duplicar la potencia instalada y la inversión, ya que cuando no hay viento suficiente, el 70% del tiempo, la electricidad tiene que generarse de otras fuentes, pero además afecta también a la estabilidad del sistema, todo lo cual incrementa enormemente los costo. Además, las energías renovables son las que han generado el problema del carbón, que necesita 2.000 millones más de subvención para sobrevivir. En resumen la nueva ley, aparte la rechifla general, será la mayor fuente de pelotazos de Europa, y una ruina para la economía, para la competitividad y para las familias.

 

Roberto Centeno

Catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM

Cotizalia.com

Cuánto gana su empresa, ¿y usted?

Cuánto gana su empresa, ¿y usted?

El desequilibrio salarial es el pilar de las compañías socialmente irresponsables. Las desigualdades acabarían si se reforzase el buen gobierno corporativo.

Cada mes las empresas pagan a sus trabajadores un salario fijo por sus servicios ofrecidos durante una media de 40 horas semanales. Es decir, que las personas que cuentan con un contrato laboral indefinido venden su tiempo a cambio de una cantidad de dinero que les permitirá pagar sus gastos mensuales.

Dado que nuestra vida se construye sobre un sistema monetario, la dimensión económica se ha convertido en la verdadera protagonista. De ahí que para el 65% de la población activa la principal fuente de tensión y preocupación laboral sea "el insuficiente salario que percibe en relación con la función que realiza", según el Estudio Cisneros, elaborado anualmente por la Universidad de Alcalá de Henares.

"La paradoja reside en el hecho de que el sistema capitalista genera mucha riqueza a través del papel que desempeñan las empresas, pero ésta no beneficia ni por asomo al colectivo mayoritario de la sociedad: los propios trabajadores", afirma Ernesto Poveda, presidente de ICSA Grupo, consultoría de recursos humanos y remuneraciones.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en el cuarto trimestre de 2008 el sueldo medio en España se situó en 1.897 euros brutos al mes. Sin embargo, "este indicador es un espejismo, pues el reparto de la riqueza económica está muy lejos de ser proporcional y equitativa", apunta Poveda.

Y lo cierto es que la realidad salarial ofrece cifras mucho más bajas. De hecho, el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) cuantifica en 10,8 millones los asalariados españoles mileuristas. Es decir, casi seis de cada 10 trabajadores cobran alrededor de mil euros mensuales, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Cabe recordar que el salario mínimo interprofesional alcanzó en enero de este año 728 euros, de acuerdo con los datos de Eurostat.

"Debido a que la precariedad económica sigue siendo el pan de cada día de millones de personas", Poveda constata que "cada vez más trabajadores están cuestionando el funcionamiento retributivo de las organizaciones". Y lo hacen formulándose tres preguntas: "¿Cuánto gana mi empresa?, ¿en qué se gasta el dinero?, ¿por qué cobro lo que cobro?", agrega.

Para responder a estos interrogantes "es necesario comprender el funcionamiento económico de las organizaciones, que se han convertido en las instituciones predominantes de nuestra sociedad, condicionando notablemente la calidad de nuestro estilo de vida", explica el abogado Jordi Costa, profesor de EADA.

"Toda compañía se constituye en función de dos pilares: una buena idea y una suma determinada de capital", explica Costa. "La idea puede materializarse en un producto o un servicio que aporte valor a la sociedad con la finalidad de obtener lucro". Pero también puede convertirse en una "actividad especuladora", donde la consigna es "ganar dinero mediante una inversión estratégica del dinero, lo que no genera ningún valor real para la sociedad".

El paso siguiente es crear un consejo de administración, "formado por entre 10 y 30 ejecutivos con visión y experiencia en el sector donde la nueva empresa va a operar", continúa Costa. "La función de este consejo es tomar las grandes decisiones estratégicas, escogiendo, a su vez, al equipo directivo encargado de liderar y gestionar dicho proyecto".

A partir de aquí, la jerarquía organizacional va descendiendo hasta llegar a los mandos intermedios y al resto de trabajadores que componen la plantilla. Y "son precisamente estos últimos los que a través de su esfuerzo y dedicación posibilitan que el proyecto empresarial genere resultados económicos", apunta Costa, autor del libro Más allá del vil salario.

"A la facturación generada se le restan los gastos anuales de la propia empresa, una parte de los cuales son las nóminas que cobran sus empleados". El resto es lo que se denomina "beneficio". Mientras que el 35% de este beneficio se lo lleva el Estado a través del impuesto sobre sociedades y otro 10% se conserva como reserva legal, el excedente suele repartirse entre la cúpula directiva, el consejo de administración y los accionistas. "Y aquí es donde se genera una desigualdad que por increíble e inmoral que parezca es legal y legítima", dice Costa.

Según el Estudio de Retribución Nacional 2009 de Deloitte, el salario medio de un director general en España ronda los 13.227 euros brutos mensuales. Esfera en la que se sitúan el resto de sueldos directivos. En el caso de las empresas del Ibex 35, la desproporción se multiplica. El año pasado, con la crisis financiera ya en marcha, la remuneración de los altos ejecutivos de estas compañías aumentó el 12,7%, alcanzando en total los 611 millones de euros, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que señala que cada empresa de este índice bursátil cuenta con 14,7 directivos de media, que cobran de promedio unos 56.250 euros brutos al mes entre la parte fija y la variable. Esta última "está compuesta por bonus, primas y demás ingresos agregados, cuya cuota anual es fijada por la propia cúpula directiva".

En este punto, Costa introduce el concepto "ingeniería financiera", por la cual "la élite ejecutiva se las arregla para enriquecerse todo lo posible mientras ostentan dichas posiciones de poder". Si bien lo fácil sería "demonizar a los directivos por su falta de ética, por su ambición desmedida y su codicia sin fin, lo cierto es que muchos de los que se quejan por su salario seguramente actuarían del mismo modo si tuvieran el poder de hacerlo", reflexiona Miguel Trías, catedrático de ESADE. Según él, "la solución de la desigualdad salarial, que es el pilar sobre el que se sustentan las empresas socialmente irresponsables, pasa por reforzar el buen gobierno e incentivar la retribución directiva a largo plazo". -

El País

El nuevo equilibrio de la conciliación

El nuevo equilibrio de la conciliación

Las mujeres serán pronto la principal fuerza laboral, por delante de los hombres, en un mercado de trabajo revolucionado. En este nuevo escenario, con una realidad bien distinta, el debate ’tradicional’ sobre igualdad se queda muy pequeño.

El debate sobre la conveniencia o inconveniencia de medidas contra la segregación racial no tendría mucho futuro en un país con un 99% de negros. Ahora los expertos predicen que las mujeres superarán a los hombres en fuerza laboral por primera vez en la historia en determinados países, y esta tendencia se consolidará globalmente, y traerá consecuencias notables en un mercado laboral que vive una auténtica revolución. En este escenario, el debate tradicional sobre la conciliación ya no sirve. Mientras algunos van, discutiendo obviedades, otros vuelven, preparados para una realidad imparable.

Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter, coincide en que «nadie se imaginaría hoy unas normas especiales para facilitar la incorporación de las féminas a la Universidad, o al acceso al carné de conducir. Dichas incorporaciones en plena igualdad son un hecho. Si existieran medidas especiales para ello sería un síntoma de desfase».

Eva Levy, directora de la consultora ExcellentSearch, asegura que es precisamente en estos momentos cuando debemos plantearnos un cambio en las reglas de juego. Levy prefiere no hablar de conciliación, sino de calidad de vida, y cree que «el significado del primer concepto se ha tergiversado. Parece que las mujeres hemos montado todo ese invento para tener más tiempo para nuestros temas personales».

Por su parte Nuria Chinchilla, profesora del IESE, prefiere hablar de integrar, en vez de conciliar, e insiste en que la conciliación no es sólo un asunto de mujeres, algo en lo que también coincide Pedro Molina, director del departamento jurídico laboral de Mercer, quien explica que «existe el error de identificar las medidas que favorecen la conciliación entre la vida profesional y personal con aquellas medidas que benefician exclusivamente a la mujer. Las iniciativas de conciliación deben enfocarse a todos los trabajadores con independencia de su sexo».

Montse Ventosa, directora de Employee Branding, recuerda que «la definición que figura en el diccionario sobre ’conciliación’ nos remite a la armonización de dos opiniones contrarias. En este caso, entre ’trabajo’ y ’vida’. En Reino Unido y Estados Unidos lo llaman work life balance, que de nuevo hace referencia al equilibrio entre dos fuerzas opuestas. Si bien es cierto que el trabajo requiere de gran parte de nuestro tiempo, también nuestra vida requiere de tiempo; desde estar con nuestra pareja, a comprar, hacer recados, leer un libro, comer... En otras palabras, para que la conciliación sobreviva al nuevo escenario necesitamos cambiar el chip, y en lugar de ver el trabajo versus la vida, hay que ver esta como la suma de trabajo, tiempo libre y familia. Es inclusión, no exclusión».

Nuria Chinchilla cree que es preferible hablar de enriquecimiento, de integrar o de empatía: «El cambio más importante es ver la parte positiva; que las personas sean responsables de su propia vida, y no sólo que la empresa ponga algo de su parte. Se trata de una vuelta de tuerca también desde los estados, que han de traer capital social y humano para la sociedad; y hay que ayudar a que las personas puedan integrar. Todo el mundo ha de saber que no se puede tener todo al mismo tiempo, pero se debe apoyar a las madres y a los padres que quieran ejercer como tales». En este sentido Mar Aguilera, coordinadora general de la Fundación Alares, asegura que «las mujeres no queremos ni podemos ser los hombres de ayer. Hay un aspecto cultural que no se puede cambiar, y es que muchas mujeres quieren trabajar, pero no están dispuestas a dejar a sus hijos, ni a actuar como madres». Aguilera añade que los cambios imparables del mercado laboral no implican un descenso en la implantación de programas de conciliación. «Lo fundamental es que estas iniciativas tengan en cuenta la competitividad empresarial, y que ello se refleje en la cuenta de resultados».

Eva Levy se refiere a la calidad de vida de hombres y mujeres que luchan por una existencia más saludable y equilibrada: «Puede parecer llamativo demandarlo ahora, pero si no aprovechamos esta oportunidad para sanear nuestra forma de trabajo, organizando mejor el tiempo, buscando la eficacia, impulsando la creatividad que sólo es posible en un clima de emulación y esperanza, únicamente salvaremos los muebles durante algún tiempo antes de la siguiente oleada, que nos puede arrasar». Añade que «el despilfarro del tiempo en España es clamoroso y no ha beneficiado ni a la competitividad, ni a la productividad, ni a la salud de nuestra vida familiar y social. Las jornadas maratonianas y absurdas no han resultado rentables. Los hijos (los pocos que tenemos y que ni siquiera aseguran el relevo para pagar las pensiones futuras) no se crían solos, y el tenerlos descuidados nos pasa factura. Al no disponer de tiempo no podemos formarnos en otras materias o habilidades que pueden ser nuestra salvación y nuestra garantía de empleabilidad».

Paco Muro recuerda que «las nuevas generaciones que se incorporan al mundo laboral lo hacen con una igualdad natural. Hoy aún hay pocas mujeres directivas, porque hace diez años había muy pocos puestos de mandos intermedios ocupados por mujeres, y no había generación para ascender. Ahora empieza a haber un gran número de féminas en cargos medios, aunque aún no en la lógica proporción, pero en los niveles de técnicos y especialistas ya hay una plena integración. El gran cambio está muy cerca. En apenas un par de rotaciones generacionales, cuando se retiren los altos directivos actuales y haya que correr el escalafón, los puestos serán ocupados igualmente por mujeres y hombres, sin distinción».

Juan Carlos Olabarrieta, socio de Towers Perrin, coincide en que la preeminencia de la mujer está cercana, y añade que la cuestión de la conciliación no es tanto que la mujer lo requiera, sino que se trata de un enfoque vital que tiene que ver con qué quiero hacer con mi vida. Olabarrieta cree en el predominio de una tendencia general a desear una vida más equilibrada, otro tipo de inquietudes de carrera y perfiles de empleados que se replantean dónde quieren invertir su tiempo. Añade que «el mantenedor de la conciliación no es tanto la mujer como el hombre, que es realmente quien, desde el poder, elige conciliar y hace que todo esto pueda ser sostenible».

Este entorno de cambio radical implica para la conciliación, según Paco Muro, «que nos aproximaremos verdaderamente al entorno sociolaboral de los países más avanzados económicamente, como los anglosajones o los nórdicos, donde hace años que alcanzaron este nivel. ¿Cómo lo hacen ellos para atender a sus hijos y mayores? Lo hacen sin más, ya que tanto empresas como trabajadores viven en esa realidad y todo se ha coordinado de forma natural para que sea posible. Por ejemplo, los profesionales, sin distinción de sexo, se alternan para tomar una semana de vacaciones y atender las de sus hijos. La flexibilidad horaria no es tal; es mucho más simple. Se trata de un sistema claro en el que cada uno amolda sus horarios en unos tramos establecidos y adquiere el compromiso de tener el trabajo al día y bien hecho. Quien desea tomarse un año o dos para atender a la familia lo hace y se reintegra al mundo laboral tranquilamente. Trabajar desde casa, como autónomo externo a la empresa en vez de como asalariado, o que un hombre se encargue del cuidado de los hijos pequeños no es ninguna novedad, ni provoca ningún tipo de asombro, ni tan siquiera de mérito».

El presidente de Otto Walter concluye que, para que eso ocurra, es necesario un mercado laboral potente, con alta empleabilidad, con madurez tecnológica y una sociedad dispuesta a deshacerse de ciertos prejuicios tradicionales. Asegura que «las medidas de conciliación dejarán de ser tales y pasarán a ser medidas de retención, de lógico funcionamiento, porque la empresa que no ofrezca este tipo de organización que permita compaginar con normalidad la atención a la familia y al trabajo se quedará sin empleados cualificados y sin alto rendimiento. Supondrá el triunfo de la igualdad plena y de la plena incorporación de España a la sociedad moderna».

 


Proporción y supremacía en un escenario revolucionado

El escenario futuro de un mercado laboral en el que la mujer tiene un rol relevante ya está aquí. Iñaki Lozano, ’managing director’ de The Business Innovation Consulting Group, detecta señales que muestran la claridad de esta tendencia: Para empezar, ya hay más féminas universitarias que hombres -precisamente un indicador del atractivo de una carrera es ya el número de mujeres matriculadas, porque ellas tienen un mayor sentido para la utilidad y la relevancia social de su trabajo-, a lo que se suman fenómenos como el envejecimiento de la población y la reducción de la misma.

Lozano explica que países como Alemania perderán en pocas décadas 10 millones de habitantes, con lo que una de cada 12 viviendas quedará vacía. «Esto provoca que una serie de personas que antes no estaban en la población trabajadora saldrán al mercado». Además, Lozano revela que el crecimiento de las familias monoparentales relativizará en el futuro los problemas respecto a la familia o al cuidado de los hijos.

Alberto García Francos, presidente de MasVidaRed, se refiere a las conclusiones del ’2008 National Study of the Changing Workforce’ elaborado por el Families and Work Institute, en el que se revela que por primera vez desde 1992 la proporción de mujeres jóvenes de menos de 29 años de edad (66%) que desean trabajos con más nivel de responsabilidad se iguala a la de los hombres de la misma edad.

Asimismo, la proporción de féminas con hijos menores de 18 años que trabajaban en 2008 (71%) es ya mayor que la proporción de todos los hombres con empleo (66%). El número de horas que los hombres que trabajan dedican al día al cuidado de hijos ha aumentado hasta tres horas diarias, acercándose cada vez más al tiempo que dedican las mujeres trabajadoras (3,8 horas diarias), mientras que un 45% de los hombres que trabajan manifiestan tener conflictos entre el trabajo y su vida privada (34% en 1997) frente al 39% de las mujeres (también el 34% en 1997).

Iñaki Lozano prevé un cambio en los patrones de comportamiento que tiene que ver con la flexibilidad y la evolución social: «Implicará trabajar dónde y cuando queramos, y a esto se añade una tendencia creciente a medir los objetivos por indicadores (productividad, eficiencia, etcétera), algo que beneficiará a las mujeres, que plantean el trabajo de una forma más meritocrática».

 


El impulso de la recesión

La recesión global supone un factor de impulso para la posición de predominio en el nuevo escenario sociolaboral. En mercados como el estadounidense un 82,5% de los 2,5 millones de empleos perdidos desde noviembre de 2008 eran masculinos, por lo que los nuevos datos comienzan a dibujar un panorama que implica una redefinición de roles de género y un cambio de responsabilidades. Durante las recesiones se eleva el porcentaje de familias sustentadas por féminas, y éstas tienden a tener más seguridad en el empleo, aunque también a conservar trabajos que implican una mayor dificultad para mantener a sus familias.

Las tendencias universales que hablan de una incorporación -o regreso- de la mujer al mercado laboral, impulsada por la recesión, no se cumplen en España. Según Eurostat, la tasa de paro femenino en la UE de los Veintisiete se situó en un promedio del 7,5% en 2008, lo que supone un descenso respecto del 7,8% registrado en 2007. Pero España es el país donde más se incrementó el paro femenino entre 2007 y 2008, y además tiene la tasa más elevada (13%).

Hay tres factores que obstaculizan la incorporación de la mujer española a un mercado laboral igualitario, y que tienen que ver con rémoras jurídicas, históricas, sociales y políticas que ponen en desventaja a ellas en el mercado de trabajo: Por una parte está el factor cultural, que otroga a las féminas un rol predominante y casi exclusivo en el cuidado de los hijos y las responsabilidades domésticas.

A esto se suma el factor latente que supone una alta tasa de empleo general que influye en las estadísticas de paro femenino

El tercer factor es de tipo normativo, y se refiere al hecho de que la regulación del trabajo a tiempo parcial en España no ayuda a la flexibilidad ni a compatibilizar horarios.

TINO FERNÁNDEZ

El Mundo

El 51% de los conductores españoles, a favor de implantar el límite 0 de alcohol

El 51% de los conductores españoles, a favor de implantar el límite 0 de alcohol

El 51 por ciento de los conductores españoles está a favor de implantar el límite cero de alcohol, según un estudio realizado por la empresa Ineas en Alemania, Países Bajos, España y Francia para descubrir qué piensan los conductores sobre la seguridad vial y las normas de conducta en la carretera.

Así, algo más de la mitad de los conductores españoles se declara a favor de la "tolerancia cero al alcohol" durante la conducción, mientras que el 15 por ciento cree que el actual límite permitido de alcohol en sangre es suficiente. En Alemania, Francia y Países Bajos, el 44 por ciento cree que no debería existir un mínimo permitido y debería ser siempre cero.

Además, el 25 por ciento de los conductores españoles cree que la edad adecuada para la obtención del carné de conducir debería retrasarse hasta los 20 años, mientras que en Alemania, Países Bajos y Francia un 61 por ciento opina que es correcto acceder al carné a los 18 años. Además, el 82 por ciento de los encuestados en los cuatro países considera necesario someterse a las pruebas de visión y audición para la conducción de modo regular.

Respecto a los límites de velocidad, solamente el 1 por ciento de los encuestados en España apoya la reducción del límite de velocidad en carretera, mientras que el 32 por ciento considera que debería aumentarse. Este porcentaje es más alto en España y Países Bajos (27%), donde la circulación está limitada a un máximo de 120 km/h, que en el resto de países.

Por último, casi la totalidad de los conductores de Francia (93%), España (95%) y Países Bajos (86%) creen que debería existir una homogeneidad en las normas de conducción a nivel europeo. Este resultado es sólo del 76 por ciento en Alemania, debido a la ausencia de límites de velocidad en la mayoría de autopistas y carreteras.

EL COCHE DEL FUTURO

Preguntados por el cómo creen que será el coche del futuro, el 50 por ciento de los encuestados en España coincide en señalar al coche híbrido como el vehículo del futuro, seguido por el eléctrico (38%) y el ecológico (11%).

En otro orden de cosas, más del 30 por ciento de los asegurados españoles considera relevante el seguro de coche a la hora de adquirir un vehículo nuevo. El 72 por ciento cree, además, que éstos también influyen cuando proponen ofertas especiales para vehículos respetuosos con el Medio Ambiente.

El tipo de carburante influye también a la hora de decidir sobre la compra de un coche para casi el 50 por ciento de los encuestados, mientras que para el 24 por ciento tiene más peso el coste que tendrán que soportar por el mantenimiento del vehículo..

Iseguros.es

El finiquito no siempre libera a la empresa de nuevas reclamaciones

El finiquito no siempre libera a la empresa de nuevas reclamaciones

El Tribunal Supremo permite en este caso a un trabajador despedido reclamar una cantidad económica a la compañía que le cesó, a pesar de que el antiguo empleado ya había firmado la liquidación.

El empleado fue despedido por causas disciplinarias y se le entregó un documento que reconocía su improcedencia y se ponía a su disposición una cantidad en concepto de indemnización y otra por finiquito, en el que se indicaba que “el trabajador, con la firma de este documento, acepta estas condiciones considerándose saldado y finiquitado”. Posteriormente, el cesado entendió que la indemnización se había calculado mal, por lo que demandó a la empresa y el caso terminó en el Tribunal Supremo.

Éste recordó en su sentencia que por finiquito se entiende aquel documento, no sujeto a forma ad solemnitatem, que incorpora una declaración de voluntad del trabajador de conformidad con la extinción de la relación laboral; y que mediante la percepción de la “cantidad saldada” el afectado no tiene ninguna reclamación pendiente frente al empleador.

Este documento tiene un efecto liberatorio para la empresa, si bien debe cumplir unos requisitos mínimos como indicar el alcance de la declaración de voluntad y la ausencia de vicios en su formación y expresión; también debe distinguir lo que es simple constancia y conformidad a una liquidación de lo que es aceptación de la extinción de la relación laboral, porque existe un riesgo importante de que estos dos aspectos se confundan, especialmente cuando la iniciativa del despido ha correspondido al empresario.

En este caso, el documento se presentó al empleado ya redactado por la empresa, por lo que no acreditaba en modo alguno la existencia de una transacción. Tampoco recogía la presencia de los representantes legales de los trabajadores en el momento de su firma, lo que supone falta de información para el despedido, afectado en ese momento por la noticia. A ello había que sumar un contexto de trastorno de ansiedad generalizada sufrido por el trabajador y conocido por la compañía, con una presumible incidencia en el proceso.

Por último, señaló el Supremo, existía una gran dificultad para determinar el importe exacto del salario que correspondía al trabajador, dada su complejidad. Por todo ello, concluyó el más alto tribunal que el finiquito no tenía valor liberatorio, debiendo la empresa abonar la indemnización que realmente correspondía, así como los salarios de tramitación devengados.

José María Carpena, abogado.
Expansion

Cuatro años por simular un accidente e intentar defraudar al seguro

Cuatro años por simular un accidente e intentar defraudar al seguro

Los pillos pretendían cobrar una indemnización.

El Ministerio Fiscal pide casi cuatro años de prisión en total por falso testimonio, entre otros delitos, para dos hombres y una mujer acusados de ponerse de acuerdo para solicitar una indemnización a una compañía de seguros simulando un accidente de tráfico entre los vehículos de dos de ellos.

Según el relato fiscal, los imputados simularon haber tenido un accidente entre el coche de la mujer, D.D.P.G., y el vehículo propiedad del padre de uno de ellos, L.A.R.F., rellenando el correspondiente parte amistoso en el que la primera reconocía haber golpeado por alcance al segundo.

La compañía aseguradora demostró con un informe pericial y una investigación interna la inexistencia del siniestro, negándose a abonar la indemnización reclamada, por lo que el acusado L.A.R.F. demandó a la misma ante el Juzgado de Primera Instancia de Torrelavega, reclamando 6.182 euros.

En el juicio declaró también el tercer acusado, S.B.P., y según el fiscal los tres imputados lo hicieron "faltando de forma consciente a la verdad" con la intención, de lograr la indemnización.

El Ministerio Público considera los hechos, que tuvieron lugar en noviembre de 2007, constitutivos de los delitos de falsedad de documento mercantil, estafa procesal, presentación de testigos falsos y falso testimonio.

Por ello, solicita la pena de dos años y tres meses de prisión y multa de 4.860 euros para L.A.R.F., y nueve meses de cárcel y multa de 1.620 euros para cada uno de los otros dos.

Iseguros.es

Reformas de urgencia

Reformas de urgencia

El mercado laboral necesita cambios, como el modelo alemán, para que el paro no llegue al 20%.

El profundo deterioro del mercado de trabajo en España aconsejaba decidir varios cambios en la contratación que permitieran sostener el nivel de empleo en los periodos más crudos de la recesión y frenar, en la medida de lo posible, el explosivo crecimiento del número de parados, que se aproxima a los 4.200.000. Los sindicatos y los empresarios firmaron el miércoles el compromiso que permite volver a la mesa de la negociación colectiva para 2009 y es probable que en el marco de esa negociación se discutan cambios importantes e imprescindibles en la contratación. Y más cuando, según las últimas previsiones de la OCDE, la tasa de paro en España, descolgada de la recuperación mundial, seguirá creciendo hasta 2011.

Entre las propuestas para frenar el paro figura el llamado modelo alemán de ayudas a los afectados por reducción de jornada, que tanto la CEOE como UGT y CC OO parecen dispuestos a aceptar. Consiste en facilitar ayudas públicas para cubrir hasta el 60% del salario que pierde el trabajador por el recorte de horas de trabajo; la subvención pública puede llegar al 67% para trabajadores con hijos a su cargo. A cambio, la empresa no despide al trabajador. A primera vista, presenta ventajas sobre el modelo de ajuste español, los expedientes de regulación de empleo. El modelo alemán frena los despidos, es menos costoso para las arcas públicas -no tienen que pagar al 100% la protección- y guarda el capital humano en las empresas. Porque con el método del recorte del empleo, los asalariados jóvenes, siempre los primeros en sufrir los despidos, no pueden formarse, pierden capacidad de colocación para el futuro y las empresas se quedan sin trabajadores capacitados a los que recurrir.

La vuelta a la mesa de la negociación es una oportunidad política única para reformar el mercado laboral. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, dice que no es sensato limitar la reforma al coste del despido. Acierta en eso. Pero una tasa de paro del 18% recuerda que el Gobierno, los sindicatos y la CEOE perjudicaron al país cuando atizaron las discordias hasta romper la negociación en julio. Para compensar el tiempo perdido, hay que decidir con premura si debe implantarse el modelo alemán o aprobar nuevas ayudas en favor del empleo juvenil. Porque la mayor parte de la pérdida de empleo, más de 1,55 millones de personas desde junio de 2008, es irremediable. Con suerte, la reforma quizá evite que la tasa de paro se aproxime al 20%.

El Pais

Los horarios condicionan la conciliación y la igualdad

Los horarios condicionan la conciliación y la igualdad

Los expertos exigen racionalizar el tiempo en el trabajo

"La conciliación familiar y la igualdad de la mujer sólo avanzará si somos capaces de racionalizar los horarios de trabajo". Así de contundente se mostró ayer Ignacio Buqueras y Bach, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, en la clausura del IV congreso de esta organización dedicado, justamente, a abordar la conciliación y la igualdad. Durante el encuentro, en el que participaron decenas de representantes del mundo de la administración, la empresa y la sociedad civil, varias mujeres subrayaron la urgencia de una gestión óptima del tiempo de trabajo.

La consellera valenciana de Bienestar Social, Angélica Such, subrayó al respecto, y durante este congreso, que la "sostenibilidad" de lo que consideró la institución básica de la sociedad, es decir, la familia, "pasa por conseguir unos horarios laborales más racionales que permitan conciliar la vida personal, laboral y familiar". "Nosotras siempre nos llevamos la peor parte, porque debemos dedicar mucho esfuerzo al trabajo, y somos las que más tiempo dedicamos a la familia: ¿cómo podemos vivir una vida plena si no tenemos tiempo?", se preguntó una representante del Departament de la Dona de la Generalitat de Catalunya.

Para Ignacio Buqueras, la administración, que cuenta con un Ministerio de la Igualdad, "no ha dado los pasos adecuados; como ejemplos los altos cargos siguen trabajando hasta las nueve o las diez de la noche, arrastrando al resto de trabajadores; eso es una barbaridad". Durante el congreso, alguna empresas como Iberdrola, han dado a conocer cómo con una mejor racionalización de los horarios - en la compañía eléctrica el 80% de los trabajadores comienza a las 7.30 de la mañana y finaliza a las 15.30-ha permitido unos mejores ratios de productividad y una mayor satisfacción de los empleados . Ignacio Buqueras añadió al respecto que "a la productividad hay que sumar los ahorros, en luz, en calefacción, en aire acondicionado; es algo que todo debemos entender de una vez, porque en Europa hace décadas que así se está funcionando". Varios de los asistentes denunciaron el "abuso" de algunas empresas en lo que se denomina "presentismo" y que se refiere a la obligación de estar presentes en las oficinas cuando no es necesario.

Buqueras anunció que la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios propondrá al Gobierno Español, en el contexto de la presidencia española de la UE, cinco pactos para optimizar los tiempos de trabajo: a los partidos políticos, a las instituciones, a las entidades representativas de la sociedad civil, a las empresas y a la administración. "Debemos ser capaces de que todos tomen conciencia de que hay que dejar ya las demagogias y comenzar a dar pasos en algo que beneficia a todos". Asimismo comentó que el próximo congreso de esta organización se celebrará en Valladolid en el 2010.

SALVADOR ENGUIX
La Vanguardia