El gobierno socialista desea crear la llamada «factura en la sombra» de la Seguridad Social (¿por qué no un albarán?), para que todos los usuarios sepamos lo que cuesta en realidad nuestra sanidad pública. Así hemos descubierto que un TAC vale 100€, una sesión de diálisis 200€, un parto sencillo 1.600€, una operación de apendicitis 2.500€, un cambio de sexo 12.000€, una sustitución de cadera 13.000€ y un trasplante de corazón 96.000€. En líneas generales me parece bien porque el conocimiento nos hace libres, pero ya puestos a querer saber, reconozco que no me basta con las cifras de la Seguridad Social.
Por supuesto que me gustaría saber lo que nos cuesta cada ministro, consejero o parlamentario, pues además de





















































































































